Detienen a una pareja con más de 12.000 pastillas de éxtasis en el peaje del puente Chaco-Corrientes

Un control de rutina sobre la Ruta Nacional 16 terminó con uno de los procedimientos antidroga más voluminosos de los últimos tiempos en el Gran Resistencia. Efectivos del Escuadrón 51 «Fontana» detuvieron a una pareja que viajaba en un micro de larga distancia con 12.927 pastillas de éxtasis escondidas en su equipaje.
Todo ocurrió en la Base de Patrulla Fija «Puente General Belgrano», a la altura del kilómetro 5 de la Ruta Nacional 16, a pocos minutos de la capital chaqueña. Los uniformados hacían tareas de prevención y control cuando frenaron un ómnibus de pasajeros que había salido de Corrientes y tenía como destino final la ciudad de Rosario, en Santa Fe.

Cómo se descubrió
La clave estuvo en la bodega. Al revisar el sector de equipajes, los efectivos usaron el escáner portátil de la Fuerza y detectaron algo que no cerraba: paquetes de formas irregulares dentro de tres maletas. Con conocimiento de la Unidad Fiscal de Resistencia, abrieron los bultos y confirmaron lo que sospechaban. Adentro había miles de pastillas de éxtasis, acondicionadas en envoltorios amorfos para pasar desapercibidas entre la ropa y los objetos personales. El conteo final arrojó 12.927 unidades.
Después de la requisa, los efectivos identificaron a los dueños de los bolsos: un hombre y una mujer, ambos mayores de edad, que viajaban como pasajeros comunes en el mismo micro.

Por tratarse de una infracción a la Ley 23.737, la norma nacional que regula los delitos con estupefacientes, el magistrado que interviene en la causa ordenó el secuestro de la droga y la detención de la pareja. Por ahora, los datos de los detenidos no fueron difundidos y la investigación sigue su curso.
Una ruta que se vigila de cerca
El Puente General Belgrano es la puerta de entrada y salida entre Chaco y Corrientes, y por ahí circulan todos los días miles de personas, vehículos y colectivos. Justamente por eso, los controles en este tramo de la Ruta 16 son permanentes. El procedimiento muestra, una vez más, que el trabajo en la base se sostiene con tecnología y con ojo atento, incluso cuando el viaje parece uno más.

Para los pasajeros que usan a diario las líneas de larga distancia, el mensaje es doble. Por un lado, los controles existen y funcionan. Por otro, cualquier demora en el puente tiene una explicación: detrás de una requisa puede haber un hallazgo como este.





