Publican nuevos conocimientos sobre el lobito de río en la Cuenca del Riachuelo

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Lobito de Río
Un estudio, con participación de la Estación Biológica de Corrientes (CECOAL, UNNE-CONICET), evaluó la distribución y el uso del hábitat de L. longicaudis en la cuenca del río Riachuelo, aportando información novedosa sobre la especie en esta zona no estudiada previamente. Los resultados se publicaron a nivel internacional en el Boletín del Grupo de Especialistas en Nutrias de la UICN/SSC.

 

La nutria neotropical (Lontra longicaudis), o “lobito de río”, es un depredador tope en los ecosistemas de agua dulce que, a través de sus interacciones tróficas, contribuye a la regulación de las poblaciones de presas acuáticas, y es considerado como un bioindicador de la calidad ambiental.

Ocupa una amplia gama de ambientes acuáticos en Sudamérica, y está clasificada como «Casi Amenazada» a nivel mundial y también a nivel nacional en Argentina. En la provincia de Corrientes la especie fue declarada Monumento Natural Provincial, la categoría más alta de conservación para una especie.

A pesar del aumento de los esfuerzos de investigación en toda el área de distribución de la especie, aún persisten zonas poco estudiadas. Si bien en la provincia de Corrientes se han realizado esfuerzos, gran parte de la investigación disponible data de hace casi dos décadas y se ha concentrado principalmente en áreas protegidas como la Reserva Natural del Iberá.

En ese sentido, un estudio reciente, el primero realizado sobre la distribución y el uso del hábitat de L. longicaudis en la cuenca del río Riachuelo, evaluó la presencia de la especie durante un evento de sequía extrema, abarcando áreas protegidas, como el Parque Provincial San Cayetano y la Reserva Municipal Santa Catalina, y sectores no protegidos, con el fin de generar información actualizada sobre la especie en este sistema.

El trabajo vinculó e integrantes de la Estación Biológica de Corrientes (EBCo), del Centro de Ecología Aplicada del Litoral (CECOAL, CONICET-UNNE); la Dirección de Parques y Reservas de la Provincia de Corrientes; y el Grupo de Conservación, Investigación y Manejo de Fauna (CIMaF), del Instituto de Ciencias Polares, Ambiente y Recursos Naturales (ICPA) de la Universidad Nacional de Tierra del Fuego.

Los resultados fueron publicados en el Boletín del Grupo de Especialistas en Nutrias, una red global de expertos dedicada a la conservación y estudio de las 13 especies de nutrias en el mundo, que forma parte de la Comisión para la Supervivencia de las Especies (SSC) de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN).

«Este estudio amplía la información disponible y aporta datos actualizados sobre una población del extremo sur de su distribución, poco monitoreada y constituye una base importante para orientar futuras acciones de conservación», se destaca en la publicación.

Asimismo, se considera que establece una base para futuras investigaciones que permitan comprender mejor como influyen las variaciones del nivel de agua y las características del hábitat a pequeña escala.

Además, los autores destacan la importancia de considerar la conectividad entre los ambientes ribereños en las estrategias de conservación, más allá de los límites de las áreas protegidas.

En este sentido, concluyen que la especie constituye un valioso modelo para comprender el papel ecológico de estos corredores y orientar medidas de conservación que integren tanto áreas protegidas como sectores no protegidos.

El equipo a cargo del estudio estuvo integrado por la Lic. Adriana B. Vallejos, ex investigadora de la EBCo y actualmente en el CIMaF de Tierra del Fuego); el Dr. Martín Kowalewski, director de la EBCo («CECOAL», CONICET-UNNE); el Dr. Alejandro Valenzuela, del CIMAF, CONICET y del Grupo de Especialistas en Nutrias (UICN/SSC); Conrado Holzer, de la Dirección de Parques y Reservas de la Provincia de Corrientes; Francisco Sánchez Gavier de la EBCo (CECOAL, CONICET-UNNE); y Ian Barbe del CIMaF y CONICET.

 

La investigación se inició como parte de la tesis de graduación de la Lic. Adriana Vallejos, de la Licenciatura en Ciencias Biológicas de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales y Agrimensura de la UNNE, y se constituyó en el puntapié para un estudio de largo plazo sobre este ejemplar característico de la fauna de Corrientes.

 

Detalle del Estudio

El área de estudio abarcó la cuenca del río Riachuelo, que se ubica en el noreste de la provincia de Corrientes, un curso de agua que nace cerca de Itá Ibaté y después de 138 km, fluye hacia el oeste hacia el río Paraná cerca de la ciudad de Corrientes.

En el marco de la investigación, se recorrió una franja de diez metros de ancho a lo largo de ambas orillas del río Riachuelo, desde el puente en Paraje Pontón hasta la desembocadura en el río Paraná, cubriendo un total de 44 km de márgenes fluviales, en busca de indicios de la presencia de la nutria neotropical.

La presencia se determinó mediante avistamientos directos o evidencia indirecta, incluyendo excrementos, huellas, madrigueras, letrinas y restos óseos.

Resultados

Según se destaca en los resultados, se identificó la presencia de la especie en 21 sitios del área de estudio, correspondientes a 15 de los 44 transectos muestreados.

Estos registros comprendieron 19 sitios con indicios indirectos (12 huellas, 3 huellas y excrementos, 2 excrementos, 1 cráneo y 1 cadáver) y 2 avistamientos directos.

La distancia de las señales al agua varió entre 0,20 y 2,95 metros, y en cuanto a la estructura física del suelo se registró arena predominantemente en las 19 señales indirectas, con la excepción de las observaciones directas sobre el agua.

Respecto al tipo de vegetación observada en cada micrositio de cada señal, se observó que el 65,21% correspondía a costas arenosas sin vegetación; el 17,39% a pastizales; el 8,69% a bosques de galería; y el 8,69% a sabanas con árboles y pastos dispersos.

El estudio amplía la información disponible y aporta datos actualizados sobre una población del extremo sur de su distribución, poco monitoreada

Conclusiones

Desde el equipo a cargo del estudio resaltaron que los resultados obtenidos no permiten identificar un patrón claro de uso del hábitat por la nutria de río neotropical con base en las variables explicativas medidas a escala de transecto.

Es que las variables como el tipo de suelo, el tipo de vegetación, el estado de protección y la influencia humana no mostraron un efecto detectable en la presencia de la nutria dentro del alcance de este estudio.

Esta falta de asociación puede reflejar un uso generalista de los hábitats, como se ha informado ampliamente para Lontra longicaudis, pues la especie ocupa una amplia gama de ambientes, incluyendo paisajes modificados por el hombre y áreas cercanas a asentamientos urbanos.

Alternativamente, la ausencia de efectos significativos podría deberse a las condiciones de sequía extrema en las que se realizó este estudio, por lo que las limitaciones hidrológicas podrían haber actuado como un factor ambiental dominante, enmascarando la influencia de otras variables.

«Dado que este es el primer estudio que aborda a Lontra longicaudis en la cuenca del Riachuelo, y en ausencia de información de referencia previa, nuestro objetivo fue proporcionar una evaluación inicial a gran escala del uso del hábitat para apoyar la conservación y la gestión», se menciona.

Perspectivas

En la publicación, se expone que la Estrategia Global de Conservación de la Nutria de la OSG-UICN destaca la necesidad de realizar investigaciones a largo plazo sobre los impactos de las actividades humanas en las poblaciones de nutrias neotropicales, tanto dentro como fuera de las áreas protegidas, y enfatiza la importancia de mejorar el conocimiento de los patrones de distribución cerca de los límites de su área de distribución.

Al respecto, remarcan que el estudio sobre el lobito de río en la cuenca del Riachuelo sienta las bases para futuras investigaciones que incorporen estas variables adicionales, las cuales podrían ayudar a explicar mejor los patrones de uso del hábitat, particularmente en condiciones ambientales dinámicas.

Así, consideran que ampliar el alcance del análisis para incluir la variabilidad hidrológica, la disponibilidad de recursos y la conectividad del paisaje será especialmente relevante en sistemas como la cuenca del Riachuelo.

En esa línea, dado el área de distribución lineal de L. longicaudis, plantean que las estrategias de conservación podrían beneficiarse al considerar la conectividad a lo largo de los corredores ribereños en lugar de centrarse exclusivamente en áreas protegidas aisladas.

«L. longicaudis representa una valiosa especie clave para evaluar el papel ecológico de los corredores ribereños y fundamentar estrategias de conservación que trasciendan los límites de las áreas protegidas formales», concluyen.

 

«El estudio sobre el lobito de río en la cuenca del Riachuelo sienta las bases para futuras investigaciones»

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