Científicos de la UNNE descubren cómo cambia el ritmo cardíaco de las serpientes cuando mudan la piel

Para llevar adelante el trabajo se utilizaron siete serpientes adultas y activas que permanecían en cautiverio en el Centro Interactivo de Serpientes Venenosas Argentinas (CISVA).
Una investigación desarrollada en la Facultad de Ciencias Veterinarias analizó la frecuencia cardíaca de siete serpientes antes y después de la muda de piel, en diferentes condiciones de temperatura y humedad. El estudio reveló que los animales presentan respuestas distintas durante este proceso natural y aporta nuevos conocimientos sobre la fisiología de los reptiles.
Valeria Guadalupe Lebboroni, estudiante de la Facultad de Ciencias Veterinarias de la UNNE, investigó cómo varía la frecuencia cardíaca de las serpientes antes y después de mudar la piel, y qué relación tienen esos cambios con la temperatura y la humedad del ambiente.
El trabajo registró diferencias entre los ejemplares estudiados y entre los períodos del año analizados. Los resultados indican que las condiciones ambientales intervienen en el proceso de muda y que la respuesta cardíaca no es igual en todas las serpientes. La investigación se desarrolló mediante una beca de pregrado financiada por la Secretaría General de Ciencia y Técnica de la UNNE. La médica veterinaria Carolina Jessica Soledad Repetto estuvo a cargo de la dirección del trabajo, mientras que la doctora Silvana Licia Maruñak fue la codirectora.
El estudio, cuyo título es «Correlación de la frecuencia cardíaca con la frecuencia de ecdisis a diferentes temperaturas ambientales en serpientes mantenidas en cautiverio», buscó conocer si existe una relación entre los latidos del corazón, la muda de piel y las condiciones ambientales en las que viven estos animales. La temperatura y el cambio de piel. Las serpientes, al igual que otros reptiles, dependen de la temperatura del ambiente para regular su temperatura corporal. Este mecanismo influye en el funcionamiento de su organismo y en procesos como la circulación de la sangre y el intercambio de calor con el entorno.
Uno de esos procesos es la frecuencia cardíaca, es decir, la cantidad de veces que late el corazón durante un minuto. Otro es la ecdisis, nombre que recibe la muda periódica de la capa externa de la piel. La frecuencia con la que una serpiente muda la piel puede variar según su edad, su peso, su alimentación y las condiciones ambientales, entre ellas la temperatura y la humedad. Sin embargo, existe poca información sobre la relación entre estos factores y el funcionamiento del corazón en estos animales.
A partir de esta falta de información, Lebboroni se propuso evaluar si los cambios de temperatura y humedad se relacionaban con la frecuencia de muda y con la frecuencia cardíaca. También buscó establecer si existía una relación entre las variables registradas, con atención al período invernal.
Observación diaria
Para llevar adelante el trabajo se utilizaron siete serpientes adultas y activas que permanecían en cautiverio en el Centro Interactivo de Serpientes Venenosas Argentinas (CISVA), dependiente de la Facultad de Ciencias Veterinarias de la UNNE. De los ejemplares estudiados, dos pertenecían a especies nativas y cinco a especies exóticas.

El procedimiento incluyó la observación diaria de los animales durante toda la semana para identificar señales previas a la muda. Entre los indicadores considerados se encontraban la pérdida de transparencia de los ojos y el aspecto más opaco de la piel. Cuando se detectaban esas señales, se retiraba la serpiente de su recinto para medir su frecuencia cardíaca. Primero se localizaba el corazón, situado en el tercio anterior del cuerpo, y luego se registraban los latidos mediante la palpación y el uso de un fonendoscopio, instrumento que permite escuchar los sonidos del organismo. Al mismo tiempo, se medían la temperatura y la humedad del ambiente con un termohigrómetro, un instrumento que registra ambas variables. Una vez que la serpiente completaba la muda, se esperaba el tiempo necesario y se repetía la medición de la frecuencia cardíaca mediante el mismo procedimiento. De esta manera, se compararon los registros anteriores y posteriores al cambio de piel.
Los datos se organizaron en dos períodos: de abril a septiembre y de octubre a marzo. Esta división permitió observar las variaciones en los latidos del corazón y en las condiciones ambientales durante distintas épocas del año.
Qué mostraron los registros
Durante el período de abril a septiembre, cuatro de las siete serpientes presentaron una frecuencia cardíaca menor después de la muda. En estos ejemplares, el promedio pasó de 59 latidos por minuto antes del proceso a 44 después de completarlo. En los otros tres animales ocurrió lo contrario: el promedio aumentó de 58 latidos por minuto antes de la muda a 66 después.
En ese mismo período, la temperatura ambiental promedio registrada antes de la muda fue de 23,9 grados Celsius, mientras que después descendió a 22 grados. La humedad promedio pasó del 63 % antes del proceso al 57 % después. Los registros de octubre a marzo también mostraron diferencias entre los ejemplares. En tres serpientes, la frecuencia cardíaca disminuyó de un promedio de 86 latidos por minuto antes de la muda a 80 después. En las cuatro restantes, aumentó de 74 a 85 latidos por minuto.

En este segundo período, la temperatura promedio fue de 30 grados Celsius tanto antes como después de la muda. La humedad ambiental, en cambio, pasó del 70 % antes del proceso al 61 % después. Los datos muestran que la frecuencia cardíaca no siguió una misma tendencia en todos los animales: mientras algunos registraron menos latidos después de mudar la piel, otros presentaron un aumento. Esta diferencia se observó en los dos períodos analizados.
Aportes de la investigación
La becaria pudo determinar que las condiciones ambientales intervienen en el proceso de muda de las serpientes estudiadas. Según el trabajo, este proceso también implica un gasto de energía para el organismo. Los resultados indican, además, que existen diferencias entre las respuestas individuales de los animales. Incluso durante los meses de menor actividad, las serpientes no presentaron un comportamiento uniforme en la frecuencia cardíaca antes y después de la muda. En el período de temperaturas más altas también se observaron cambios en los registros.
El estudio aporta datos sobre la relación entre el funcionamiento del corazón, la muda de piel y las condiciones ambientales en serpientes mantenidas en cautiverio. La información puede servir como referencia para futuras investigaciones sobre otras especies que, como los reptiles, dependen de la temperatura externa para regular su temperatura corporal. Los resultados también ofrecen elementos para continuar el estudio de los procesos que intervienen en el funcionamiento del organismo, el desarrollo y la adaptación de estos animales a su entorno, así como para investigaciones vinculadas con la ecología, la fisiología y la evolución.







