Habilitarán en la UNNE un punto de recolección de antimicrobianos en desuso

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Farmacos
Como aporte para mitigar la contaminación ambiental por residuos farmacológicos y, en especial, a la lucha contra la resistencia antimicrobiana, en el Instituto de Medicina Regional de la UNNE se dispondrá un puesto destinado a recibir, por parte de la comunidad, medicamentos de tipo antibiótico, antifúngico o antiviral sobrantes y/o vencidos.

La acumulación y el descarte inadecuado de antimicrobianos en desuso por parte de la población civil constituye una de las fuentes principales de dispersión de estos compuestos en el medio ambiente.

Además de la contaminación que genera, principalmente al agua y al suelo, la presencia de residuos de antimicrobianos en los ecosistemas fomenta la presión de selección y acelera el desarrollo de bacterias súper resistentes, representando un grave peligro para la salud pública.

Se trata de la resistencia antimicrobiana que se produce cuando bacterias, virus, hongos y parásitos se vuelven resistentes a los medicamentos que se usan para combatirlos, lo que dificulta el tratamiento de infecciones y aumenta el riesgo de propagación de enfermedades.

La misma Organización Mundial de la Salud (OMS) alertó respecto al aumento generalizado de esta problemática a nivel global, considerada una de las 10 principales amenazas actuales de salud pública.

En ese sentido, considerando la necesidad de adoptar medidas locales, desde el Instituto de Medicina Regional (IMR) de la UNNE surgió la iniciativa de instalar un «punto de recolección de antimicrobianos en desuso», donde se recolectarán aquellos medicamentos de tipo antibiótico, antifúngico y/o antiviral que ya no utilicen o estén vencidos.

Específicamente se dispondrán recipientes en la sede del IMR del Campus Resistencia, en los que se podrán descartar jarabes y pastillas en sus envases originales (frascos y/o blisters), y ampollas cerradas. Se pide no descartar las cajas ni papeles (prospectos), los que pueden desecharse como residuos reciclables por otras vías.

De manera posterior, el Instituto se encargará de la gestión, clasificación temporal y derivación de los residuos farmacológicos recolectados para su correcta destrucción final, bajo los protocolos de bioseguridad y manejo de residuos peligrosos vigentes.

«La propuesta tiene como objetivo que la sociedad cuente con un espacio para la disposición final de este tipo de medicamentos, pero también busca visibilizar la importancia de evitar el descarte indebido de estos productos, que pueden contaminar los recursos hídricos y el suelo», explicó el Dr. Luis Merino, director del IMR-UNNE.

Comentó que el instituto tiene entre sus fines prioritarios la investigación, la prevención y la intervención en problemáticas de salud pública con impacto regional, y por ello se consideró necesario implementar acciones concretas frente a problemáticas asociadas, pues reducir la contaminación ambiental por residuos farmacológicos también aporta a mitigar el riesgo de resistencia antimicrobiana.

Recordó que lo más habitual es que los medicamentos en desuso se tiren al lavabo o al inodoro, lo que contamina las fuentes de agua, o se depositen en la basura común, lo cual acrecienta el riesgo de que estos medicamentos puedan ser manipulados por error o causar daños químicos al suelo.

«Esperamos que nuestra propuesta pueda consolidarse como una alternativa para la sociedad, y que pueda ser también replicada por otras instituciones, organismos e iniciativas similares en la región que sumen a la lucha contra esta problemática creciente«, resaltó.

El edificio del Instituto de Medicina Regional se encuentra dentro del Campus Resistencia ubicado en Avenida Las Heras 727.

«La propuesta tiene como objetivo que la sociedad cuente con un espacio para la disposición final de este tipo de medicamentos, pero también busca visibilizar la importancia de evitar el descarte indebido de estos producto»

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