Proponen crear la figura del «vecino supervisor» para frenar los basurales

Aradas expuso en Sensación Térmica los alcances del proyecto.
Con el inicio de las sesiones ordinarias previsto para el 1 de marzo, el Concejo Municipal de Resistencia debatirá un proyecto que busca crear la figura del «vecino supervisor», una herramienta pensada para involucrar a la comunidad en el control ambiental y frenar la proliferación de basurales a cielo abierto en distintos sectores de la ciudad.
La propuesta fue presentada por el presidente del cuerpo, Alejandro Aradas, quien afirmó a NORTE TV que la medida surge tras constatar que la mayoría de los reclamos por residuos provienen de los propios barrios. «Lo que por ahí no sabe la gente es que 95% de las denuncias que recibimos es de un vecino que está harto de que le tiren basura o de que se le forme un basural en la esquina de la casa», señaló.
Según explicó, esas denuncias permiten que la guardia ambiental intervenga de inmediato: «No es el vecino buchón, es el vecino que quiere vivir bien y que quiere respetar la convivencia».
Basurales que se regeneran y costos crecientes
Aradas remarcó que el municipio refuerza la recolección domiciliaria tradicional con un esquema de limpieza profunda en barrios, pero que los basurales vuelven a formarse rápidamente: «Resulta que al otro día que limpiamos todo, otra vez vuelven a arrojar residuos».
El edil apuntó especialmente a prácticas comerciales irregulares: «Lo naturalizaron algunos comercios grandes, donde ves 60 o 70 cajones de pollo. Usan esquinas oscuras porque les es más cómodo, pero complican a toda la barriada».
El funcionamiento del sistema demanda alta inversión. «Compramos 24 camiones compactadores, tenemos tres turnos de personal y además cuatro bateas con maquinaria. Si como ciudadanos le damos una mano al municipio, ese dinero podría usarse para otra cosa y no para levantar los mismos basurales todas las semanas», sostuvo.
Qué cambiaría con el «vecino supervisor»
Consultado sobre el rol concreto de esta nueva figura, Aradas indicó: «Es una manera más de involucrar al vecino en la vida de la ciudad. Estoy convencido de que son más los que quieren vivir bien y tener el barrio limpio».
Aclara además que no se trata de un empleo municipal: «No van a ser empleados del Municipio. Es una colaboración que ya existe porque las denuncias vienen de los vecinos». El proyecto contempla dar respaldo al denunciante y reforzar el marco normativo del Código Ambiental.
Las redes sociales como nuevo factor de control
El presidente del Concejo destacó que la ciudadanía utiliza cada vez más las redes para exponer situaciones de convivencia barrial: «Hoy la gente utiliza las redes sociales para hacer su descargo y los gobiernos están atentos porque saben que un problema urgente puede complicarse».
Ese tipo de intervenciones permitió sancionar a responsables de arrojar residuos en la vía pública. «Para controlar Resistencia necesitaríamos 25.000 inspectores, uno en cada cuadra. Por eso es clave la alerta del vecino», dijo.
Multas y convivencia: «Somos hijos del río»
Aradas planteó que en otros países las sanciones más fuertes recaen sobre quienes afectan el ambiente. «Una ciudad sucia es muy difícil que progrese y que atraiga inversiones», advirtió.
También comparó prácticas locales y regionales: «En Corrientes son rigurosos: si cruzás el puente en moto vas con casco y documentación. En Resistencia andan cuatro en una moto, pasan en rojo y sin papeles. Somos hijos del río: nos cuesta cumplir con las ordenanzas».







