Barranqueras: causa del pastor acusado de abuso sexual simple y grooming

«Creemos que existen ciertos riesgos procesales que cubrir y tenemos víctimas que resguardar»
El fiscal Victor Recio explicó que la prisión preventiva dictada ayer contra el pastor Héctor Machuca busca resguardar a las víctimas y evitar riesgos procesales, debido a la fuerte posición de poder y el temor que el imputado ejercía sobre ellas como líder religioso de la comunidad.
Esta mañana en sede de las Fiscalías penales, el fiscal de investigación 13 Víctor Recio, explicó los motivos que derivaron en la prisión preventiva del pastor Héctor Eduardo Machuca, líder de la Iglesia «Puertas del Cielo» de Barranqueras, quien está imputado por abuso sexual simple y grooming contra tres adolescentes de 14, 16 y 17 años.
«La investigación todavía se encuentra en trámite. Lo que sí hemos dictado es la prisión preventiva porque creemos que existen ciertos riesgos procesales que tenemos que cubrir y tenemos víctimas que resguardar» explicó el representante del Ministerio Público Fiscal.

«Entendimos que atento a la calificación del hecho que son dos delitos de abuso sexual simple más el de grooming y la especial situación del pastor, que es un ministro de un culto reconocido de la provincia, tiene una especial ascendencia sobre las víctimas y entendemos que es necesario que transite esta parte del proceso en prisión preventiva», sostuvo.
Asimismo, Recio anticipó que entre las próximas medidas procesales previstas están el análisis de dispositivos y la declaración en camara Gessel de una de las víctimas de la causa.
«El análisis del dispositivo, pero no tenemos que de lado las testimoniales que fueron sido que han sido tomadas y sobre todo nos falta la declaración en cámara Gessel de una de las niñas, que es la que nos puede completar un poquito el panorama», adelantó.
En éste orden, el fiscal indicó que dicha declaración está pautada para dentro de 15 días aproximadamente.
Las denuncias y el «modus operandi»
Según los datos de la causa, los ataques ocurrieron entre julio de 2025 y abril de 2026. El imputado utilizaba el propio templo religioso —que funciona en su mismo domicilio— y el entorno digital para abordar a las víctimas.
La fiscalía detalla tres casos con diferentes modalidades de acoso y abuso:
La víctima de 17 años: Sufrió tocamientos impúdicos reiterados entre mediados del año pasado y abril de este año. Los hechos ocurrían sin su consentimiento en la casa del pastor, mientras la joven realizaba tareas de limpieza.
La víctima de 16 años: En este caso se configuró el delito de grooming (acoso virtual a menores). El pastor le enviaba mensajes de WhatsApp con contenido sexual explícito para citarla a solas en lugares apartados. «Cuando puedas, solos nos vemos… cositas ricas», detallaba uno de los textos que constan en la investigación.
La víctima de 14 años: Los abusos se daban durante las propias celebraciones religiosas. Entre enero y abril de 2026, Machuca aprovechaba los cultos para abrazar a la menor y tocar sus partes íntimas de manera forzada.
Diario Norte







