Albergues en el club Don Orione para evacuar a familias en Barranqueras

Ante la crecida del río Paraná, el Gobierno provincial acondiciona espacios para recibir a las familias que deban abandonar sus hogares.
El ministro de Desarrollo Humano, Diego Gutiérrez, supervisó los trabajos en el microestadio de la institución portuaria y explicó cómo se organiza la asistencia a los afectados por la emergencia hídrica.

El avance del río Paraná mantiene en alerta a las localidades ribereñas del área metropolitana del Gran Resistencia. En este contexto, el Gobierno provincial trabaja en la preparación de centros de evacuación para brindar alojamiento y asistencia a las personas que necesiten dejar sus viviendas.
Durante una recorrida por el Club Don Orione de Barranqueras, Gutiérrez mostró los espacios acondicionados con camas, colchones y elementos básicos para recibir a las familias. El objetivo es contar con lugares adecuados para responder ante una eventual intensificación de la emergencia.
El ministro indicó que, hasta el momento de la entrevista, unas 40 familias ya se encontraban alojadas en los distintos centros habilitados, mientras que alrededor de 500 familias estaban afectadas por la crecida. También explicó que se buscan alternativas para evitar que las evacuaciones interfieran con el funcionamiento de las escuelas y otros servicios públicos.

«Estamos trabajando para que las familias tengan un lugar donde estar y puedan atravesar esta situación de la mejor manera posible», fue el eje de la explicación del funcionario sobre la preparación de los espacios de asistencia.
Otro de los aspectos centrales es la atención integral de quienes deben abandonar sus hogares, incluidas las personas que necesitan trasladarse con sus mascotas o animales.
Según explicó Gutiérrez, el trabajo se desarrolla de manera coordinada entre el comité de emergencia, los municipios y distintas áreas del Gobierno provincial.
La organización contempla no solo el alojamiento, sino también la atención sanitaria y las condiciones necesarias para acompañar a los evacuados durante el tiempo que deban permanecer fuera de sus viviendas.

Gutiérrez reconoció, además, que muchas personas se resisten a evacuar por temor a perder sus pertenencias o por el vínculo que mantienen con sus casas y la vida en las zonas ribereñas. Frente a esta situación, remarcó la necesidad de dialogar con los vecinos y explicarles los riesgos que implica permanecer en lugares comprometidos por el avance del agua.
La preocupación es especialmente importante cuando están en peligro niños, adultos mayores y otras personas que necesitan asistencia. Mientras continúa la crecida, los equipos provinciales mantienen los preparativos y la coordinación para responder a las necesidades de Barranqueras, Puerto Vilelas y otros sectores afectados.







