Solidaridad para Mía: en el Garrahan comienza su lucha contra un tumor

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Mía la niña de seis años que fue mal diagnosticada en el Hospital Pediátrico de Resistencia, donde la trataron por una epilepsia inexistente y que llegaron a derivarla al psiquiatra, hoy se encuentra en Buenos Aires para comenzar con su tratamiento por el tumor que tiene alojado en el torax.

Mía ya está en el Garrahan: comienza la lucha contra un tumor

 

Mía tiene 6 años y durante el último año su vida estuvo marcada por convulsiones, dosis máximas de anticonvulsivos y un dolor constante que nadie lograba explicar. Hoy Mía se encuentra en el Hospital Garrahan, donde los especialistas confirmaron que la causa de sus padecimientos no era neurológica, sino un tumor alojado en el tórax.

En declaraciones a Ahora Noticias Chaco, Patricia Vargas describió la «bronca y la impotencia de haber visto a su hija sufrir sin recibir las respuestas adecuadas”. «A ella jamás le trataron el dolor. Es tan fuerte que siempre se los bancó, pero el dolor era visible y palpable, y ningún doctor le mandó a hacer una resonancia», relató Patricia con crudeza.

El diagnóstico inicial de epilepsia llevó a que Mía fuera medicada con topiramato, llegando a dosis de 300 ml. Este tratamiento no solo fue inútil, sino peligroso: tras una neumonía, el fármaco le provocó una reacción alérgica que la dejó «morada y sin oxígeno». Ante la persistencia de los síntomas, la respuesta médica fue aún más desconcertante: “la mandaron al psiquiatra bajo la sospecha de que sus dolores eran somáticos o psicológicos”.

Desde su llegada al Garrahan, el panorama ha cambiado en cuanto a la atención, aunque el cuadro clínico sigue siendo delicado. El tumor se encuentra sobre el tórax, del lado izquierdo, lo que complica la función cardíaca debido a la presión en la zona.

Para este viernes, Mía tiene programada una punción de médula ósea y una nueva resonancia de alta complejidad. Los médicos necesitan determinar con exactitud si el tumor se ha extendido (metástasis) más allá del tórax.

«Hasta que no se hagan todos los estudios nuevamente no se puede hacer nada», explicó la madre, quien ahora recibe informes detallados sobre cada paso médico. A pesar de la incertidumbre sobre la salud de su hija, Patricia destacó el trato recibido en el Hospital Garrahan: «Son un amor, me explicaron todo con detalles médicos, es otro tipo de atención médica».

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