Barranqueras. Cumplía prisión domiciliaria con tobillera y se la sacó porque quería trabajar
Un sujeto acusado de violencia de género, logró cortar el dispositivo, y entre copa y copa, se comunicó con la Policía para informarles lo que había hecho. Lo llamativo, es que el justificó su proceder porque con la libertad restringida no podía trabajar.
En la madrugada de sábado, se recibió un llamado telefónico del Departamento de Violencia Familiar y de Género – División Sistema de Alerta, informando sobre un evento registrado a través de la Plataforma Surely S.A. Centro de Monitoreo Dispositivos Dual. Se alertó sobre la apertura o corte del transmisor del acusado Ricardo Ramón León (44 años), quien se comunicó indicando que «se arrancó la tobillera porque se quiere entregar y cumplir su condena ya que no puedo ni trabajar así».

Ante esta situación, se desplazó un móvil hasta intersección con vías férreas. Al llegar al lugar, se visualizó a León caminando por la orilla del Río Paraná. Tras entablar diálogo con él, se constató que se encontraba en estado de ebriedad, evidenciado por su aliento etílico y su forma de caminar y expresarse.
León tenía en su poder un equipo encendido con la tobillera violentada y sin las medidas de seguridad correspondientes. Al ser detenido, exclamó: «¡Llévenme nomás, porque estoy mamado y no tengo la tobillera, yo me entrego!».

La fiscal en temtática de Género, María Fernanda Abraham dispuso su aprehensión en el marco de la causa, desobediencia juidicial en contexto de violencia de género.
Diario Norte






