La Historia de vida de Catalino Ramón Verón «El Malacara»
Infancia y raíces
Catalino Ramón Verón, conocido en el mundo chamamecero como “El Malacara”, nació el 3 de septiembre de 1939 en Puerto Vilelas, Chaco, aunque su vida y trayectoria artística quedaron fuertemente ligadas a Barranqueras, localidad donde vivió gran parte de su vida.

Primeros pasos en la música
Desde muy joven mostró talento para la guitarra y la composición. A los 17 años ya integraba el conjunto Los Chaqueñitos, bajo la dirección de Cresencio Lezcano. Más tarde formó parte de agrupaciones como Las Voces del Chaco, y en 1966 representó a su provincia en el Festival de Cosquín, donde obtuvo el segundo premio.

Trayectoria y legado musical en el Chamamé
Un momento decisivo en su carrera llegó en 1964, cuando Simón de Jesús Palacios lo convocó para reemplazar a Santiago Verón e integrar el dúo “Verón – Palacios”. Durante nueve años trabajó con ese conjunto, grabando con el sello Odeón y dejando obras muy queridas como Linda correntinita, Háblame con idioma de besos, Amor inevitable y uno de sus clásicos más recordados, “Viejita cabellos blancos”, de su autoría.

Catalino no se limitó a continuar la historia del dúo: lo reinventó con su impronta personal, y con el tiempo fueron reconocidos como el “dúo simpático Verón – Palacios”, por la frescura, alegría y autenticidad que transmitían en cada presentación.
En toda su carrera, Catalino Verón dejó registradas más de 400 canciones de su propia autoría, consolidándose como uno de los grandes referentes del chamamé y de la música litoraleña.
Después formó junto al acordeonista correntino Brígido González el conjunto “Brígido González – Catalino Verón”, y más adelante dirigió su propia agrupación. En sus últimos años fue acompañado por músicos como Cristian y Rafael Mansilla (Resistencia), Cristian Saucedo (Buenos Aires), Pedro Ferreyra (Corrientes) y Héctor Castro (Barranqueras). Grabó discos como Mi guitarra negra, Como las aves y Camino largo.

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Reconocimientos y expansión
Su trayectoria fue reconocida en distintos escenarios. En 2012, recibió un homenaje en el Festival del Chamamé de Corrientes, donde fue nombrado Huésped de Honor de la Ciudad.
Durante algunos años residió en el conurbano bonaerense, donde también fue distinguido como ciudadano ilustre en la década del 2000. Allí, en La Matanza, sumó nuevos integrantes a su agrupación, entre ellos Cristian Saucedo, Pedro Ferreyra y la primera voz Raúl Blanco (oriundo de Zapallar, Chaco). Con ellos grabó discos como Las Aves y Hombre Rural, entre otros.
En esa etapa también editó su disco en guitarra solista “Camino Largo”, con José Torrez como primera voz, incluyendo el tema “Gigantes sin galardón”, compuesto en homenaje póstumo a René Favaloro.
Posteriormente, en San Nicolás, sumó a músicos como el acordeonista entrerriano Lele Gogoy, el bandoneonista Omar Aguirre, y la primera voz Osvaldo Almaraz, con quienes recorrió escenarios de todo el país.

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El regreso a su tierra
En 2018, Catalino decidió regresar definitivamente a su lugar de origen. Primero se alojó en la casa de su hijo, Roberto “Nito” Fournier, en Barranqueras, y luego se trasladó a la casa de su madre, su casa natal también en Barranqueras, donde vivió sus últimos días.
En esa etapa conoció a Fabián Encina, primera voz con quien se reencontró en un homenaje a Rogelio González en la Plaza Sarmiento. Allí revivió la esencia de su grupo, convocando nuevamente a antiguos músicos que lo habían acompañado desde jóvenes en el camino chamamecero.
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El final de un camino
La vida de Catalino Ramón Verón tuvo un desenlace inesperado y doloroso. Sufrió un accidente doméstico, un incendio en su vivienda del barrio Villa Hortensia de Barranqueras, que le provocó graves heridas. Como consecuencia de ese accidente, falleció el 24 de julio de 2021 en Resistencia, Chaco, a los 81 años.
Su despedida quedó marcada por la frase con la que solía cerrar sus presentaciones, dirigida a las nuevas generaciones que lo seguían con cariño:

“Para todos mis pendejos seguidores, les dejé mi historia.
Catalino Ramón Verón, alias El Malacara.”
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Homenaje póstumo


El jueves 25 de septiembre del 2025 se le rindió un emotivo homenaje a Catalino Ramón Verón en una Barriada Chamamecera, junto a otros colegas chamameceros. Durante el evento se descubrió una placa en reconocimiento a su trayectoria y a su identidad en Barranqueras, que quedó frente a la casa donde vivió hasta sus últimos días, su casa natal, destacando así su aporte cultural y musical.
El homenaje contó con la participación de cinco grupos musicales de chamamé, vecinos, familias y amigos, que se reunieron para celebrar la vida y legado de Catalino. La organización estuvo a cargo de la Municipalidad de Barranqueras, a través de la Secretaría de Cultura y Turismo, con la participación de Nicolás “Nico” Suárez y Dani Maidana, destacados gestores culturales locales.
Este acto reafirma que la obra de Catalino Ramón Verón continúa vigente y que su influencia en el chamamé chaqueño y en Barranqueras sigue siendo profunda y reconocida.










