El Presidente Milei decretó «el fin de la tradicional neutralidad argentina»
El presidente habló ante los miembros de la comitiva argentina y pocos delegados más.
En su primer discurso ante la Asamblea General de la ONU reprochó las decisiones del organismo y anticipó que la Argentina no participará de la agenda 2030, por considerarla «un programa de gobierno de corte socialista».
Milei señaló que si bien en sus inicios la Organización de las Naciones Unidas (ONU) fue necesaria para evitar nuevos conflictos bélicos tras la II Guerra Mundial, actualmente «dejó de velar por los principios esbozados en su declaración fundante y comenzó a mutar». En este sentido, apuntó que la ONU se convirtió en un «leviatán de múltiples tentáculos» que busca «imponer un modelo de gobierno supranacional de burócratas internacionales».
A la Agenda 2030 y los objetivos para el desarrollo sostenible, Milei la definió como «un programa de Gobierno supranacional que atenta contra la soberanía de los Estados-nación y violenta el derecho a la vida, la libertad y la propiedad de las personas». En el plano económico, sentenció que el promovido por la organización internacional se centra en «políticas colectivistas» que van en contra del «crecimiento económico, violentan los derechos de propiedad y entorpecen el proceso económico natural».
Por último, criticó que «en esta casa se haya votado contra Israel» y aseguró que la Argentina va a abandonar la «neutralidad histórica» y estará a «la vanguardia de la lucha en defensa de la libertad», en referencia a los conflictos bélicos que hoy tienen lugar en Europa y Medio Oriente.
Cerca del Presidente, en la zona diplomática asignada a la Argentina, se ubicaron Karina Milei -secretaria General-, la canciller Diana Mondino y el ministro de Economía, Luis Caputo. Y una fila hacia atrás estaban Gerardo Werthein -embajador argentino en EEUU-, la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, y el representante ante la ONU, Ricardo Lagorio.
Tras esta descripción del rol de la ONU durante las últimas décadas del siglo XX, el presidente planteó su cuestionamiento ideológico a una foro multilateral que está buscando una nueva identidad global. De hecho, el denominado Pacto del Futuro -que Milei critica- se propone reformar su arquitectura institucional.
El presidente argentino afirmó que la ONU se transformó en un «leviatán de múltiples tentáculos que pretende decidir no solo qué debe hacer cada Estado-nación, sino también cómo deben vivir todos los ciudadanos del mundo». Esta transformación, acorde al pensamiento de Milei, habría llevado a la ONU a imponer una agenda ideológica en múltiples aspectos de la vida social y económica de los países miembros.
Diario Norte






