El Chaco y el país se movilizan contra la extranjerización de tierras

El Senado argentino se prepara para debatir este jueves el proyecto oficialista de reforma de la Ley de Tierras, bautizado por el gobierno como «Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada».
Lejos de generar consenso, la iniciativa desató una ola de rechazo que recorre el país de punta a punta. Organizaciones sociales, ambientales, artísticas y de derechos humanos despliegan una intensa agenda de movilización y concientización bajo la consigna de que esta reforma legaliza la extranjerización ilimitada de tierras, ríos y recursos estratégicos.
En nuestra provincia, el rechazo tiene un sabor especialmente amargo. Caracterizada por ser una de las regiones más afectadas por el desmonte masivo en beneficio del agronegocio, la deforestación y la crisis hídrica, ya registra unas 234.000 hectáreas en manos extranjeras, lo que representa el 11,5% de la superficie provincial extranjerizada, según datos del Observatorio de Tierras (CONICET/UBA).
Las organizaciones locales advierten que la nueva ley no solo facilitará nuevas compras para extranjeros, aumentando el cupo del 15 al 25%, sino que agravaría el desalojo de campesinos y comunidades indígenas en el interior chaqueño.
Por eso, las calles de nuestra ciudad ya se tiñeron de protestas. El pasado sábado, organizaciones sociales marcharon para rechazar el proyecto. Este jueves, diversos sectores sociales volverán a movilizarse, sumándose a la jornada nacional de lucha mientras el Senado trata la ley.
Paralelamente, el diputado provincial Rodolfo Schwartz impulsa la creación de un «Observatorio de Tierras para Chaco», una herramienta local para monitorear y transparentar la propiedad de la tierra pública y privada en la provincia.

La Coordinadora Basta de Falsas Soluciones, con fuerte arraigo en el norte argentino, denuncia que la entrega de tierras agravará la alarmante crisis hídrica que ya sufre la región, facilitando el avance de la frontera agropecuaria sobre bosques nativos y fuentes de agua.
Resistencia nacional
Pero la resistencia no se circunscribe al Chaco. Desde La Quiaca, en la puna jujeña, hasta Ushuaia, en el extremo austral, y desde las calles de Mendoza hasta el Obelisco porteño, la consigna es una: frenar la ley.
El colectivo Actrices Argentinas, con figuras de peso como Lali y Juana Molina, convocó a llenar las inmediaciones del Congreso Nacional este jueves. El domingo previo, realizaron una concentración cultural en el Teatro Picadero bajo el lema «Defendamos todxs nuestras tierras», y participaron del «Banderazo de los Pueblos que Resisten» en Venado Tuerto.

La Asociación Argentina de Abogados/as Ambientalistas (AAdeA) lidera el frente jurídico y de denuncia geopolítica. Sus referentes, como Enrique Viale, vienen advirtiendo sobre el «riesgo geopolítico» de la reforma y han emitido un llamado urgente a movilizarse frente al Congreso para frenar «la entrega de nuestros recursos». El Observatorio de Tierras, por su parte, cumple un rol clave al proporcionar la evidencia científica que desmiente el relato oficial, con su reciente «Mapa de extranjerización de la tierra en Argentina», que muestra con precisión qué zonas del país, cuencas y áreas mineras están en manos extranjeras.
La Coordinadora Plurinacional Basta de Falsas Soluciones articula la resistencia territorial desde una perspectiva federal y anticolonial, coordinando acciones simultáneas en el interior junto a la Campaña «La Ley de Glaciares No se Toca».
El colectivo Proyecto Piranha suma la voz del arte y la cultura, convocando a sus seguidores a concentrarse este jueves con el lema «NO a la extranjerización de nuestros territorios». Finalmente, el movimiento ecologista global Extinction Rebellion se suma a la jornada con acciones de desobediencia civil e intervenciones urbanas contra las multinacionales que buscan acumular tierras en la región.
El gobierno de Milei insiste en que la ley garantiza la propiedad privada, pero las organizaciones sostienen que, en realidad, abre las puertas a la concentración de la tierra en manos de grandes capitales globales. Este jueves, el Senado definirá el rumbo. Pero la calle ya habló y promete no callarse. La lucha por la tierra, el agua y la soberanía se extiende de norte a sur y de este a oeste, uniendo a actrices, abogados, científicos, artistas y comunidades originarias en una resistencia sin precedentes.







