El 6 de enero de cada año, con la llegada de los Reyes Magos y sus regalos, culmina la temporada de fiestas de fin de año que comienza a principios de diciembre.

Los niños les escriben cartas a Melchor, Baltasar y Gaspar con un regalo deseado. La noche anterior, la carta se deja dentro de un zapato que acompaña un cacharro con agua y un poco de pasto en la puerta, ventana o patio del hogar.

Tanto el pasto como el agua son para los camellos en los que se transportan los Reyes  Magos, tal como se hacía antiguamente en gran parte de Oriente.

Si bien las costumbres varían en cada familia, los zapatos, o algún tipo de calzado, siempre están.